Hola,
Últimamente da la sensación de que vivimos en un país dividido en blanco o negro. Rojo o azul. Verde o lila.
Parece que, si no encajas en una etiqueta, automáticamente te asignan la contraria.
Lo más curioso es que muchas veces somos nosotros mismos quienes nos colocamos en un bando sin pensar demasiado en lo que eso implica.
Hace poco un amigo me comentó algo que me hizo reflexionar:
“Yo soy de izquierdas, pero hay cosas que no comparto en absoluto”.
Su frase es el ejemplo perfecto de cómo funciona hoy el discurso público.
Si dices A, enseguida te juzgan como si también fueras B, C y D.
El matiz casi ha desaparecido.
Y la conversación, también.
Ayer, hablando de política, solté una frase que sorprendió a todos:
“Ahora mismo, el presidente es el mejor político que hay en España”.
No lo decía por afinidad ideológica, sino por otra razón: comunica mejor que nadie.
Sabe qué decir, cuándo decirlo y cómo hacer que su mensaje conecte con quien lo escucha.
No es cuestión de ideas, sino de técnica.
Y ahí está lo interesante para ti.
Si quieres mejorar la comunicación de tu negocio, no necesitas estudiar campañas perfectas ni analizar grandes marcas.
Solo tienes que observar unas cuantas sesiones de control.
Ahí puedes ver cómo se construyen mensajes que impactan, cómo se maneja el ritmo y cómo se conduce una conversación hasta el punto exacto al que se quiere llegar.
La política podrá gustarte más o menos…
pero como escuela de comunicación, funciona.
Aquí tienes una guía básica para escribir textos publicitarios

Hablamos,
Xavi
Este correo fue enviado a mis suscriptores el 26 de noviembre.
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