Hola,
Te lo cuento.
Lo prometido es deuda. Hace un tiempo, en Ebay, había un vendedor que ofrecía púas.
Pero lo curioso es que las púas, para él, eran lo de menos. De hecho, por cada púa no ganaba nada o incluso perdía dinero.
¿Qué sabía él que la mayoría pasaba por alto?
Sabía que quien compra una púa toca la guitarra.
Y con esa información tan simple como poderosa, enviaba en cada pedido una carta de ventas donde presentaba sus guitarras, con la clara intención de vender instrumentos a quienes ya habían mostrado interés real en el mundo musical.
No tengo los datos exactos, pero es evidente que esta estrategia le generó ingresos considerables.
¿Y por qué te cuento esto?
Además de que lo prometí, porque demuestra algo esencial: es mucho más fácil venderle a alguien que ya te ha comprado que a alguien que nunca lo ha hecho.
Por eso, el poder de una Newsletter es único.
Si tienes, por ejemplo, un restaurante y logras recopilar los correos de tus clientes para enviarles cada día una Newsletter que les recuerde tu existencia, aumentarás tus reservas sin duda.
Y si vendes cualquier otro producto o servicio, mantener el contacto con tus clientes también elevará tus ventas, casi inevitablemente.
Siempre hay quien dice que no quiere vender más, pero ese ya es otro tema.
Aquí tienes 5 errores comunes en la redacción publicitaria de una web corporativa para pymes

Hablamos,
Xavi
Este correo fue enviado a mis suscriptores el 30 de noviembre.
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