La carpeta no era roja: una lección sobre la presión del grupo

La carpeta no era roja y la escena que no se olvida

Hola,

Hoy quiero hablarte de Merlín.
Es una de esas series que empiezas “con un capítulo” y, sin darte cuenta, ya es de madrugada.

En uno de sus spin-offs, Merlín: Sapere Aude, hay una escena sencilla que explica mucho más de lo que parece.

La carpeta no era roja en el aula

La profesora entra en clase y deja una carpeta sobre la mesa.

“La carpeta es verde”, dice.

Después añade una condición muy clara:
si alguien llega tarde y pregunta por el color, todos deberán decir que es roja.

La presión del grupo y la carpeta no era roja

Llega el protagonista tarde.

La profesora pregunta, uno a uno, por el color de la carpeta.
Todos responden lo mismo: roja.

Cuando le toca al recién llegado, contesta igual.
Roja.

La clase se ríe.

La carpeta no era roja y el miedo a salirse

Entonces la profesora lo explica.

Él ha visto que la carpeta era verde.
Pero la presión del grupo ha sido suficiente para que diga que es roja.

No para mentir.
Sino para no salirse.
Para no quedar mal.

Por qué la carpeta no era roja sigue pasando hoy

Esta escena describe exactamente lo que ocurre a diario.

Cuando alguien hace algo distinto, aparecen comentarios, miradas incómodas y críticas.
No para debatir, sino para empujar de nuevo al grupo.

Para que diga “roja”.

La carpeta no era roja y hacer algo diferente

Si todos dicen lo mismo, los resultados también serán los mismos.

No se puede conseguir algo distinto haciendo exactamente lo que hacen los demás.
Salir del grupo incomoda.
No siempre recibe aplausos.

Pero es la única forma de que la carpeta vuelva a ser verde.

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La carpeta no era roja

Hablamos,
Xavi

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